“Los otros son esas personas con las que te curas las heridas que te hace la vida”

Mi experiencia profesional me ha llevado a creer firmemente en la utilidad de la Terapia de Grupo como herramienta terapéutica. ¿Porqué? Porque los individuos no existimos aislados, porque las trabas que nos pone la vida no nos ocurren en un contexto estrictamente personal y porque, lo que es más importante, aplicar soluciones a nuestra vida pasa por socializarlas con los otros.

Si lo pensamos bien, todos nos hemos criado en grupos, ya sea en la vida familiar o escolar, como trabajadores o como ciudadanos. Nos desarrollamos como seres humanos siempre en ambientes grupales.


“Si sólo no puedes: ¿Has probado con los demás?”

La Terapia de Grupo tiene un claro valor añadido: la universalidad y una ventaja muy potente: la cohesión grupal. La universalidad calma ansiedad sólo con observar que hay más personas que sienten cosas similares a las mías y la cohesión, si no “cura” por sí misma, sin lugar a dudas facilita la expresión de emociones, la mejora de la autoestima y la obtención apoyo social. Cada uno de los miembros del grupo siente que tiene a su disposición un canal afectivo que le permite la expresión de sí mismo.


“Porque paradójicamente escuchando a otros, nos comprendemos mejor a nosotros mismos”

¿Hemos pensado en cuánto nos importa sentir que pertenecemos a algo? La terapia de grupo es considerada uno de los métodos más eficaces y agradables para resolver dificultades personales, y ha demostrado excelentes resultados en personas con dificultades sociales, problemas de angustia, miedos y fobias, problemas de relación, etc.

Podemos configurar diferentes tipos de grupos en función de diferentes criterios (personales o sociales) y podemos atrevernos a desmitificar la terapia de grupo y comenzar a verla como una forma especial de terapia en la cual un grupo pequeño se reúne, guiado por una psicoterapeuta profesional, para ayudarse individual y mutuamente.

Las sesiones de terapia grupal comienzan teniendo una frecuencia semanal para irse espaciando en el tiempo progresivamente (cada quince días, sesiones de seguimiento, etc.). Dependiendo del caso, la Psicoterapia Individual podría preceder o combinarse a una Psicoterapia grupal. ¡Ya lo veremos!

La duración de las sesiones suele estar comprendida entre 50 y 60 minutos